Este artículo se publicó originalmente el 18 de julio en inglés. Lo republicamos un extracto aquí en español. Es posible que haya habido cambios desde su publicación.
A principios de junio, se podía ver a los niños que vivían en el albergue para inmigrantes Harbor Light Center de Washington DC jugando en el aparcamiento del centro, dando vueltas en bicicleta mientras sus madres bebían zumos sentadas en el bordillo. Al final del verano, estas familias, algunas de las cuales han vivido en el albergue durante meses desde que llegaron a la ciudad, tendrán que buscar otro lugar a donde ir, ya que se les ha comunicado que tienen que abandonar el último centro de acogida para inmigrantes del Distrito financiado por la ciudad.
DC comenzó a decir a los migrantes que tenían que abandonar el único centro de acogida operativo para migrantes a principios de este verano, según los residentes del refugio, después de que el presupuesto del año fiscal 2026 de la alcaldesa Muriel Bowser propusiera suspender la financiación de la Oficina de Servicios para Migrantes (OMS), con un recorte de 39,8 $ millones. Puesto que a finales de verano, varios meses antes de lo previsto, los residentes tendrán que abandonar el único centro albergue de la OMS, los inmigrantes del Distrito están luchando para encontrar una vivienda estable. Los residentes de Harbor Light dijeron que no tenían ningún plan de alojamiento después de que se les comunicara que pronto tendrían que abandonar el centro, y algunas familias podrían quedarse sin hogar o tener que abandonar la ciudad.
Erika, a quien Street Sense sólo identifica por su nombre de pila debido a su condición de inmigrante, vivió en el albergue Harbor Light durante tres meses. Dice que los trabajadores sociales le dijeron a principios de junio que no quedaban recursos en el gobierno municipal para ayudar a los migrantes y que el centro de acogida cerraría pronto. “Me dijeron que fuera buscando una habitación o un lugar donde vivir, porque poco después de julio podría cerrarse”, dijo.
Según un portavoz del Departamento de Servicios Humanos (DHS) de DC, que supervisa la OMS, OMS espera que todas las familias se marchen durante el verano. El portavoz no confirmó si el centro de acogida iba a cerrar ni facilitó una fecha de cierre.
Pero los que están sobre el terreno dicen que les dijeron que el centro de acogida iba a cerrar pronto. Los residentes de Harbor Light dijeron a Street Sense en febrero que se les había dicho que tenían hasta diciembre de 2025 para permanecer en el centro de acogida, pero a principios de junio, 10 residentes dijeron que se les anunció que tendrían que irse antes de finales de julio.
Abel Núñez, director ejecutivo del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), que colabora con la OMS en la búsqueda de alojamiento para los migrantes que viven en el centro de acogida, afirmó que sólo una familia seguía viviendo en Harbor Light a día 15 de julio, y que esta sería transferida al sistema de servicios para personas sin hogar de la ciudad.
El Consejo de DC creó la OMS a través de la Ley de Enmienda Temporal de Servicios y Apoyos a Migrantes de 2022 como una respuesta a los cientos de migrantes transportados en autobús al Distrito desde Texas y Arizona. Los gobernadores de estos estados trasladaron a migrantes a ciudades santuario para mostrar su rechazo a los demócratas y a la administración del ex presidente Joe Biden por sus políticas fronterizas y de inmigración. A medida que disminuía el número de autobuses que llegaban a la ciudad, la oficina se convirtió también en el principal recurso para cualquier inmigrante que llegara al Distrito.
La ley que estableció la OMS también hizo que los nuevos inmigrantes no pudieran optar a muchos de los demás servicios de la ciudad. La legislación sobre servicios para personas sin hogar de DC define a las personas que cumplen los requisitos para recibir servicios como personas que viven en DC “voluntariamente y no con un propósito temporal”. Pero la ley de 2022 modificó la definición de “residente de Distrito” para excluir a las personas que entraron en EE.UU. después de abril de 2022 y tienen procedimientos de inmigración en curso.
“La razón por la que se creó OMS es que el gobierno de DC no quería que estas personas accedieran a los recursos existentes en la ciudad, así que crearon este sistema paralelo con mucho menos apoyo”, dijo Mariel Vallano, organizadora judicial de Migrant Solidarity Mutual Aid.
En 2022, la OMS abrió tres albergues temporales para inmigrantes (un Days Inn, un Quality Inn y un Hampton Inn) en hoteles situados a lo largo de la avenida New York, en el noreste de DC. Los hoteles se utilizaron para proporcionar a las familias alojamiento a corto plazo, pero muchas familias vivieron en ellos durante meses debido a las barreras que les impedían vivir de forma independiente y permanente, como los bajos salarios y la falta de acceso a recursos a los que sí tienen derecho otros residentes del Distrito.
José, a quien Street Sense sólo identifica por su nombre de pila debido a su situación migratoria, llegó al Distrito procedente de Ecuador en junio de 2024 con su mujer y sus tres hijos. Se quedaron en casa de unos amigos durante tres meses. En septiembre de 2024, la familia se trasladó a Harbor Light, donde han permanecido hasta este verano. La familia vivió en el albergue más tiempo del previsto porque José no gana un salario digno y no puede pagar un alquiler en el Distrito. “Busco trabajo y algunos días lo encuentro, pero no lo suficiente para pagar el alquiler”, afirma.
La OMS abrió el Harbor Light Center como centro de acogida a corto plazo en junio de 2023, poco después de que los hoteles de New York Avenue alcanzaran su capacidad máxima, con más de 1.200 personas pertenecientes a 370 familias alojadas allí. Cuando la OMS redujo sus servicios cerrando los tres centros de acogida hoteleros a finales de 2024, el antiguo centro de rehabilitación, gestionado por SAMU First Response, se convirtió en el único centro de acogida para inmigrantes del Distrito. Vallano dijo que “bastantes” familias que antes habían vivido durante años en los albergues hoteleros de New York Avenue acabaron en Harbor Light.
Antes de trasladarse a Harbor Light, Erika y su familia vivieron en el centro de acogida Quality Inn OMS desde abril del 2024 hasta su cierre el 11 de octubre de 2024. Después, la familia se trasladó a Oxon Hill (Maryland), donde permaneció hasta abril de 2025. La familia se mudó de vuelta al Distrito y al sistema de acogida de la OMS en abril debido a problemas económicos, y para que el marido de Erika, pudiera trabajar mientras Erika se quedaba en casa con sus hijos.
Aunque el ayuntamiento dijo que estaba trabajando con los migrantes que abandonaban el centro para encontrarles una vivienda, y que adaptaba los plazos de salida a las necesidades de cada familia, Vallano dijo que le preocupaba que muchos antiguos residentes pudieran terminar durmiendo en la calle o en coches. Algunas familias podrían tener suerte y dormir en el salón de casa de amigos, predijo, mientras que otras podrían probar suerte en otro estado, como una familia que conoció y que condujo hasta otro estado para encontrar refugio.
“Eso es lo que Bowser quiere que hagan. Efectivamente, quiere que se vayan todos”, dijo Vallano. “Desde el principio, su narrativa fue que no se van a quedar como residentes de DC a largo plazo, y eso es de lo que trató de convencer a todo el mundo, por lo que hemos visto todas sus políticas hasta ahora dirigidas simplemente a forzar a la gente a salir de DC.”
Un portavoz del DHS escribió en un correo electrónico a Street Sense que la OMS ha ayudado a “cientos de familias” en la transición del apoyo del DHS a una vivienda independiente, y que la oficina ya no era necesaria puesto que se esperaba que todas las familias salieran de sus servicios durante el verano.
“Con todas las familias que se espera que salgan del programa durante el verano, ya no habrá necesidad de seguir operando OMS en el año fiscal 2026”, escribió un portavoz.
Haciendo planes para tener que dejar el refugio este verano, Erika dijo a mediados de junio que quería ahorrar dinero para alquilar algo en la zona. Su esposo, la única fuente de ingresos de la familia, trabaja como mensajero de DoorDash a tiempo completo. Pero su hijo menor tiene una discapacidad que, según Erika, le obliga a quedarse en casa, lo que le impide buscar trabajo.
El esposo de Erika dijo que el personal del centro de acogida aún no había orientado a la pareja sobre dónde mudarse y que la pareja no tenía un plan firme para alojarse. “Es una situación difícil, pero la estamos resolviendo”, dijo.
Cuando el año pasado se preparaba el cierre de los albergues hoteleros de la Avenida de Nueva York, nunca se notificó oficialmente a los residentes que tenían que desalojar el centro de acogida, según Vallano. Dijo que, en cambio, los residentes fueron avisados por el personal del hotel, como las limpiadoras, de que tenían que abandonar las instalaciones.
Esta falta de orientación continuó en Harbor Light, dijo Vallano. Vallano dijo que la OMS no hacía lo suficiente para garantizar que las familias migrantes que se quedaban en la ciudad crearan vidas independientes y encontraran una vivienda estable.
“¿Qué pasará cuando aparezca ahora una familia inmigrante y ya no haya Harbor Light adonde enviarla? ¿Dormirán en la calle? ¿O van a tener que aceptarlas para prestar algún tipo de servicio?”, se pregunta Vallano. “No estamos seguros”.
De cara al futuro, Núñez, de CARACEN, afirmó que la ciudad debería crear un sistema integrado, multilingüe y multicultural en el que todos los residentes de DC que se encuentren sin hogar tengan acceso a los programas y ayudas del gobierno, en lugar de un sistema independiente para inmigrantes como OMS. Espera que los residentes del refugio que sigan necesitando ayuda sean remitidos al sistema general de refugios.
“Entiendo por qué era necesario que existiera [la OMS] cuando tuvimos una enorme afluencia en tan poco tiempo, pero en este momento, necesitamos reintegrar todos esos esfuerzos en la estructura de gobierno existente y no separarlos para nada”, dijo Núñez.
Semanas antes de abandonar Harbor Light, antiguos residentes como Erika y José seguían buscando un lugar al que ir. En el momento de la entrevista, José dijo que tras el cierre del refugio, él y su familia planean mudarse a Maryland, porque la vivienda es más barata y la familia tiene amigos que viven en la zona.
Añadió que entiende que el albergue nunca pretendió ser una solución permanente, pero que, al no tener un trabajo estable y al carecer de orientación por parte de la OMS, ha tenido dificultades para encontrar una alternativa mejor. “Más que nada, aquí no hay ayuda”, dijo.
Traducido del inglés a través de Translators Without Borders.



